Cataluña, referente europeo en investigación biomédica

La pandemia ha dado una nueva centralidad a la propia idea de la «vida». Y esto, indiscutiblemente, debe tener un impacto en todos los ámbitos de la sociedad, también en la economía, porque tan importante es generar riqueza, como que ésta se traduzca en bienestar y prosperidad para todos. Esta es la clave de vuelta de la reconstrucción económica tras la Covid-19. Entender que no volveremos a 2020 y que si tenemos que construir un mundo nuevo, tenemos la obligación de que sea mejor que lo que la crisis de la Covid-19 ha dejado atrás.

Por eso no me canso de reivindicar que la salida de la crisis es una oportunidad única para impulsar la sacudida que el país necesita para volver a avanzar. Tenemos la obligación de proyectar el país hacia el futuro. De imaginar qué Cataluña queremos ser dentro de 10 o 15 años. Y esto ocurre de forma inevitable para impulsar una transformación social, verde, feminista y democrática del todo inaplazable.

Queremos ejercer nuestros derechos democráticos con total libertad. Queremos contribuir a frenar el cambio climático haciendo avanzar los compromisos de la Agenda 2030 y del Pacto Verde Europeo. Queremos erradicar el machismo que aún hoy domina demasiado espacios de nuestra sociedad. Y queremos superar la crisis sin dejar a nadie atrás y avanzando hacia un modelo productivo capaz de generar nuevas oportunidades y de aprovechar todo el talento y la creatividad que tenemos como país. Capaz de innovar. Capaz de atraer inversiones. Capaz de proyectarse al mundo.

El objetivo no es otro que reactivar el país impulsando los sectores estratégicos de futuro, los sectores que tienen más capacidad de generar empleo de calidad y prosperidad para el conjunto de la sociedad. Que tienen más capacidad de vertebrar y cohesionar el territorio. Aquellos sectores con capacidad de liderazgo y de empujar el resto de la economía productiva del país. Estamos hablando de la digitalización y de la transición ecológica, convirtiendo Cataluña en un país líder en la economía verde en Europa y el Mediterráneo. Estamos hablando de la economía por la vida, a fin de proveer a los ciudadanos de salud, cuidados, alimentos, educación, protección social, vivienda y cultura. Y estamos hablando de la sociedad del conocimiento, para ser competitivos en innovación, investigación y patentes, para hacer de Cataluña el referente europeo de investigación biomédica.

Tenemos todos los ingredientes para salir adelante, empezando por unas universidades y unos centros de investigación punteros. En este sentido, como presidente del Patronato de Biocat me enorgullece profundamente el trabajo realizado por el centro en los meses más duros de la crisis, reforzando la sólida y exitosa trayectoria de los últimos 15 años. Durante los últimos meses, Biocat ha fortalecido la influencia positiva de la organización, dinamizando, conectando, promoviendo y activando todos los agentes del ecosistema en la lucha contra la pandemia. Un trabajo ingente que sin lugar a dudas ha contribuido a maximizar el impacto global de la investigación y la innovación en ciencias de la vida y la salud hecha en Cataluña.

El mérito de Biocat es inseparable de las capacidades, el talento y la iniciativa de las instituciones de investigación e innovación de Cataluña, como muestra el hecho de que Barcelona sea la novena ciudad europea en publicaciones científicas, según el Índice de Nature 2020. Todo esto demuestra que tenemos un potencial enorme y por eso hay que trabajar conjuntamente para conseguir cerrar el círculo y transformar la apuesta por el conocimiento en impacto social y crecimiento económico.

Sin lugar a dudas, el primer paso es la recuperación del Departamento de Investigación y Universidades, la cual debe ir acompañada de una importante inversión en este ámbito aprovechando el potencial transformador de los fondos de recuperación Next Generation EU. Y en paralelo, debemos potenciar los programas y entidades que promueven la cooperación en la investigación y el impulso de la innovación, y que facilitan la colaboración con otros ecosistemas mundiales.

Ante este reto, las páginas de esta memoria son una clara muestra del talento, la energía y el potencial que tenemos como país. Unos ingredientes que nos invitan a pensar en grande, con toda la ambición y con toda la voluntad de construir un país movido por la búsqueda de la prosperidad y el bienestar para todos. Movidos por ser un país lleno de oportunidades para todos y todas.

M. Hble. Sr.Pere Aragonès, Presidente de la Generalitat de Cataluña y presidente del Patronato de Biocat

Resolver, reformular y reimaginar

En el año 2020 ha sido marcado a todos niveles por la pandemia del Covid-19. Dirigir una entidad como Biocat, que tiene por misión maximizar el impacto de la innovación en ciencias de la vida y la salud, en un momento como este y en un país puntero en el ámbito como es Cataluña, representa a la vez un enorme estímulo y un importante reto. En un estado de permanente alerta y de incesante actividad, el equipo de Biocat ha trabajado desde todas las vertientes para contribuir a lo que ya se ha llamado a nivel global "la gran aceleración". Quisiera referirme en estas líneas de preámbulo a la Memoria Biocat 2020 en tres aspectos que para mí son definitorios y profundamente determinantes de lo que ha sucedido en este periodo, a nivel de sistema y de nuestra entidad.

Empezaré por una visión de las grandes tendencias a nivel global y de los profundos cambios que ha experimentado el sector, y cómo estos han impactado en nuestro ecosistema y en el país. Durante 2020, la investigación y la innovación en ciencias de la vida y la salud se ha desplegado hacia tres horizontes concretos: proporcionar una respuesta inmediata a la crisis, facilitar el descubrimiento o la adaptación de productos y procesos para impulsar la recuperación, e introducir rápidamente las innovaciones obtenidas para responder a la crisis. Resolver, reformular y reimaginar para responder y recuperar. La BioRegión ha reflejado esta aceleración, y se ha volcado en programas, convocatorias y proyectos para combatir el impacto de la Covid-19. Las siguientes páginas ejemplifican cómo Biocat ha activado rápidamente todos sus resortes comunicativos, de conexión, de aceleración y de proyección para dar una respuesta a la altura del sector.

En segundo lugar, ¿qué ha pasado en Europa? ¿Qué oportunidades nos ha abierto este 2020 y como las hemos aprovechado desde Biocat? Incluyo en este apartado la mención al imperativo europeo de la doble transformación que acompaña los fondos Next Generation EU. La activación de propuestas desde todas las entidades, públicas y privadas, de la BioRegión, y la participación activa de Biocat en los diferentes espacios donde se han definido los proyectos destinados a los fondos de Recuperación y Resiliencia, ha sido una de las principales contribuciones a la estrategia de recuperación del país. Las diversas iteraciones de un ejercicio de análisis y priorización nos han permitido, en colaboración con la Administración y las instituciones del sistema, hacer propuestas transversales para impulsar la competitividad del sector de cara al periodo de transformación que se abre. Y lo hemos hecho coherentemente con los diferentes documentos estratégicos que hemos presentado durante este periodo, incluido el propio Informe de la BioRegión 2020.

Finalmente, quiero enfatizar que la estrategia y el papel de una entidad como Biocat no puede estar desligada de las tendencias y condicionantes del ecosistema. Con los ojos puestos en la BioRegión y su escalado, se ha revisado el plan estratégico de Biocat, con una clara ambición para el 2023: una Cataluña altamente innovadora, competitiva y preparada, que debemos construir entre todos los agentes del ecosistema. Totalmente alineado con las tendencias globales y los retos de Europa, el plan acentúa más si cabe las capacidades del sector y nuestros valores de compromiso, eficacia, eficiencia, singularidad y colaboración, a fin de maximizar el impacto económico y social del ecosistema de ciencias de la vida e innovación en salud en Cataluña, y avanzar en consolidar la BioRegión como un ecosistema líder en Europa con impacto global. La presente memoria recoge la obstinación con que hemos dedicado este especial año 2020 a encarar retos y alcanzar objetivos, siempre atentos a la evolución del ecosistema.

Jordi Naval, Director General de Biocat